El Tribunal Constitu-cional atenta contra el Derecho Natural de Catalunya

Redacció

Existen leyes consensuadas por los gobiernos; y existen leyes naturales que están por encima de ellas. Unas pueden ser transformadas, o incluso abolidas; las otras permanecen a lo largo de la historia, porque no tienen que ver con intereses políticos o económicos, sino con derechos fundamentales que son inherentes a toda persona o nación. El Tribunal Constitucional ha anulado la ley de la Agencia Tributaria Catalana, con esta decisión golpea la esperanza de una gran mayoría de ciudadanos catalanes que ya han manifestado su deseo de que Catalunya sea una nación independiente. Una Hacienda propia forma parte indispensable de la estructura del Estado, por lo que anularla es una estrategia política. Impedir la creación de un cuerpo de inspectores y gestores de Hacienda en Catalunya es un atentado contra el Derecho Natural.

 


Tengo un argumento de peso para posicionarme a favor de que Catalunya posea una Hacienda propia. No voy a basarme en las declaraciones de ninguna tendencia política, ni en la opinión de expertos económicos, sino en uno de los documentos históricos más trascendentales de la historia: la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Este documento de 1776 está firmado por 56 representantes (uno por cada nuevo estado), entre ellos destacan Thomas Jefferson y Benjamin Franklin. Esta Declaración se redactó hace más de 200 años y, aún así, los valores que defiende son vigentes en la actualidad: “Todos los hombres son creados iguales; son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. Este es un triunfo de la razón.

 


La introducción de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos será mi mejor conclusión: “Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario que un pueblo disuelva los vínculos políticos que lo han ligado a otro y tome entre las naciones de la Tierra el puesto separado e igual al que las leyes de la naturaleza y del Dios de esa naturaleza le dan derecho, un justo respeto al juicio de la humanidad exige que declare las causas que lo impulsan a la separación”. El pueblo catalán ya ha manifestado en muchas ocasiones las razones de sus intenciones. Esos argumentos han sido siempre ignorados. Ahora es el momento de armarse de valor, porque ser una nación no es solo tener un himno y una bandera, es también realizar un acto histórico de valentía: la creación en Catalunya de una Hacienda propia.

 

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